Mueren más peces en las primeras semanas de un acuario nuevo que por enfermedades o por mala alimentación. Y el agua, mientras tanto, parece impecablemente limpia: lo que mata al pez no tiene color ni olor.

Qué ocurre en un acuario nuevo

El pez libera amoníaco por las branquias y con sus excrementos. También lo produce el alimento que se descompone y cualquier materia orgánica. El amoníaco es tóxico: quema las branquias, y el pez se asfixia en un agua llena de oxígeno.

Del amoníaco se encargan las bacterias. No aparecen de un día para otro: necesitan semanas para colonizar el material filtrante y el sustrato. Trabajan en dos pasos:

  1. Unas convierten el amoníaco en nitritos. Los nitritos no son menos tóxicos: bloquean el transporte de oxígeno por la sangre.
  2. Otras convierten los nitritos en nitratos. Los nitratos, en cantidades razonables, apenas afectan al pez y se retiran con los cambios de agua.

Esa cadena es el ciclo del nitrógeno. Mientras no funcione, el acuario no es un hábitat, sino un recipiente cerrado con un veneno que se acumula.

Un detalle importante sobre el amoníaco

El amoníaco existe en el agua en dos formas, y solo una de ellas es realmente tóxica. La proporción depende de la temperatura y, sobre todo, del pH: cuanto más caliente y más alcalina es el agua, mayor es la parte del amoníaco que está en su forma peligrosa.

De ahí una consecuencia: la misma lectura del test es más peligrosa en agua dura y alcalina que en agua blanda y ácida. Y de ahí la regla: no suba el pH mientras el amoníaco no sea cero. Subirlo transforma la forma relativamente inocua en la que quema.

Cómo ciclar sin peces

Las bacterias necesitan alimento, es decir, una fuente de amoníaco. Para eso no hacen falta peces, y es mejor sin ellos: un «ciclado con peces» significa que un ser vivo pasa varias semanas en agua que le quema.

El procedimiento es sencillo:

  1. Llene el acuario y ponga en marcha el filtro, el calentador y la aireación las veinticuatro horas. La temperatura debe ser la de trabajo: en agua fría las bacterias crecen el doble de despacio.
  2. Añada una fuente de amoníaco: una pizca de comida cada dos días o solución de amoníaco sin aditivos.
  3. Cada dos o tres días mida el amoníaco y los nitritos.
  4. Primero sube el amoníaco; luego baja y se disparan los nitritos; después bajan también estos y empiezan a subir los nitratos.

El ciclado ha terminado cuando el amoníaco y los nitritos se mantienen en cero y los nitratos suben. Suele llevar de tres a seis semanas. Ni la turbidez, ni la transparencia, ni «ya ha pasado un mes» sirven de señal: solo los tests.

Qué lo acelera

  • Material filtrante de un filtro en marcha: el método más fiable, porque con él se muda una colonia ya formada. Una esponja escurrida o un puñado de cerámica reducen el ciclado a unos pocos días.
  • Plantas vivas: consumen amonio y, de paso, aportan bacterias.
  • Bacterias embotelladas: su efecto es desigual; algunos productos acortan de verdad el proceso y otros no hacen nada. Los tests siguen siendo obligatorios.
  • Calor y aireación. Estas bacterias respiran oxígeno; en agua estancada la colonia crece despacio.

Lo que no acelera el ciclado: los cambios de agua «para refrescar», el cambio total del agua, los antibióticos y cualquier medicamento. Los fármacos en un acuario nuevo golpean justo a la colonia que se está criando.

Después del ciclado

  • Los peces se introducen por tandas, no todos a la vez: la colonia crece según la carga, y diez peces nuevos de golpe provocan un pico de amoníaco incluso en un acuario maduro.
  • El filtro se lava con agua del acuario recogida durante un cambio, nunca bajo el grifo: el cloro de la red mata las bacterias. El material se escurre en lugar de fregarse, y se renueva por partes, nunca entero.
  • El agua del grifo se trata con acondicionador. El cloro y las cloraminas queman las branquias y dañan el filtro biológico.
  • El sustrato no se lava a fondo: en él vive la segunda colonia en importancia.

La turbidez de la primera semana

Una neblina lechosa a los pocos días de llenar el acuario es un brote de bacterias en la columna de agua. Forma parte normal del ciclado y desaparece sola en unos días. Cambiar el agua, limpiar el filtro y «reiniciar» el acuario en ese momento solo alarga el proceso.

Si el amoníaco o los nitritos se disparan con peces dentro

  1. Deje de alimentar uno o dos días. El ayuno no daña al pez; el amoníaco sí.
  2. Haga cambios del 30–50 % con agua de la misma temperatura y tratada con acondicionador, hasta que el test dé valores seguros.
  3. Refuerce la aireación.
  4. No suba el pH ni la temperatura.
  5. No introduzca peces nuevos ni trate nada hasta que los valores se normalicen.

Hay más sobre el pH y la dureza en el artículo Composición hidroquímica del agua. Sobre los signos de enfermedad —y sobre lo que muchas veces resulta ser una intoxicación y no una infección— trata Enfermedades de los peces.