En la ficha de cada especie se indica de qué se alimenta. Este artículo trata de lo general: cómo elegir el alimento, cuánto dar y qué errores de alimentación acaban con más frecuencia en un pez enfermo.
Tipo de alimentación y nivel en el que come
Los peces no se distinguen solo como depredadores, omnívoros y herbívoros, sino también por dónde comen. La posición de la boca lo delata:
- boca hacia arriba: el pez toma el alimento de la superficie (laberíntidos, vivíparos, peces hacha);
- boca frontal: come en la columna de agua (tetras, barbos, rasboras);
- boca inferior: recoge del fondo y de las superficies (siluros, lochas, botias).
Por eso un acuario comunitario necesita al menos dos alimentos: uno flotante y otro que se hunda. Las escamas se consumen en la superficie en medio minuto y al fondo no llega nada.
Tipos de alimento
- Secos: escamas, gránulos (flotantes y hundibles), chips, pastillas para peces de fondo. La base de la dieta: equilibrados y cómodos.
- Congelados: larva roja de mosquito, artemia, dafnia, ciclops, misis. El mejor complemento del seco: nutritivos y más seguros que los vivos.
- Vivos: los mismos invertebrados más cultivos caseros (microgusanos, anguilillas del vinagre, drosófila).
- Vegetales: pastillas con espirulina, calabacín escaldado, pepino, espinaca, hojas de lechuga.
- Especializados: para cíclidos, para discos, para gambas, para alevines.
Un único alimento, por bueno que sea, no aporta todo. La variedad importa más que la marca.
Cuánto y con qué frecuencia
A los peces adultos se les da de comer una o dos veces al día, una ración que terminen en uno o dos minutos. Todo lo que siga en el fondo a los cinco minutos ya no es alimento, sino amoníaco futuro.
- A los alevines y a las especies pequeñas de metabolismo rápido se les da de comer más a menudo y en raciones menores: de cuatro a seis veces al día.
- A los omnívoros adultos les conviene un día de ayuno a la semana.
- A los grandes depredadores les bastan dos o tres comidas por semana: en la naturaleza comen poco a menudo y mucho de una vez.
Sobrealimentar es peor que el ayuno. Un pez adulto sano soporta sin problema una semana sin comer, mientras que el alimento no consumido eleva el amoníaco en un día. La otra consecuencia de la sobrealimentación es la degeneración grasa de los órganos internos: se desarrolla a lo largo de años y no tiene vuelta atrás.
Los peces de fondo en el acuario comunitario
Los siluros, los corydoras y las lochas suelen quedarse cortos en un acuario comunitario: los peces de arriba interceptan la comida antes. De ahí la regla: pastillas hundibles después de apagar la luz, cuando el cardumen de arriba ya se ha calmado. Al menos al principio, compruebe que el alimento llega de verdad al fondo: un pez con el vientre hundido pasa hambre aunque «se alimente a todos».
Un mito aparte es que los siluros «limpian el acuario» y no necesitan comida. Lo que no necesitan son las sobras ajenas; una dieta propia la necesitan todos.
Herbívoros y proteína
Los mbuna, los otocinclus y muchos loricáridos raspan en la naturaleza las algas de las rocas. Su digestión no está preparada para la proteína: alimentarlos a menudo con larva roja acaba en hinchazón y muerte. Su dieta debe ser vegetal: espirulina, verduras, alimentos para herbívoros.
El error inverso es dar escamas vegetales a un depredador «para variar»: sencillamente no las asimila.
El alimento vivo y su riesgo
El alimento vivo procedente de una charca natural es la vía más habitual para introducir parásitos junto con la comida. El congelado y el cultivado en casa son más seguros y apenas ceden en valor nutritivo.
Los depredadores no necesitan peces vivos como alimento: traen enfermedades y no son mejores que el pescado congelado, la gamba o los gránulos para especies depredadoras. La mayoría de los depredadores se acostumbra al alimento no vivo, aunque a veces lleva semanas.
Conservación
Una vez abierto, el alimento seco pierde vitaminas, así que conviene gastar el bote en tres a seis meses. Guárdelo en un lugar oscuro y seco y no lo vierta con el bote sobre el acuario: el vapor entra y el alimento se enmohece.
Cuando se va de viaje
Los peces adultos sanos llevan mejor una semana sin comer que un exceso de comida. Lo que funciona: un comedero automático, instalado antes del viaje y probado durante unos días. Lo que no funciona: los «bloques de vacaciones», que se disuelven y estropean el agua. Tampoco pedir al vecino que «les dé bien de comer»: casi siempre acaba con el bote entero dentro.
Si el pez no come
Rechazar el alimento los primeros días tras una mudanza es normal: es estrés. Preocupa cuando el pez no come durante más de unos días, adelgaza, se queda en un rincón o escupe la comida. En ese caso, mida primero el agua en lugar de cambiar el alimento. Qué hacer después está en el artículo Enfermedades de los peces.