Las plantas del acuario no son solo decoración. Retiran del agua nitratos y fosfatos, dan refugio a los alevines y a los peces tímidos, amortiguan la corriente y ocupan el espacio que, si no, sería para las algas. Un acuario plantado perdona más errores que uno desnudo.
Pero una planta es también un habitante con sus propias exigencias. Elíjala no por lo bonita que salga en la foto, sino por tres cosas: luz, sustrato y vecinos.
Plantas que no necesitan sustrato
Algunas especies no arraigan en el sustrato. Se atan con hilo de pesca a una piedra o a un tronco, o se pegan, y las raíces se adhieren solas a la superficie. Es la única opción para acuarios de fondo rocoso, corriente fuerte o peces que escarban.
- Anubias (Anubias barteri y sus formas, Anubias nana): hoja dura, crecimiento lento, tolera la luz escasa.
- Helecho de Java (Microsorum pteropus) y sus variedades: poco exigente, se reproduce con plantas hijas sobre la propia hoja.
- Bucephalandra: variada y vistosa, pero exige agua más estable y buena corriente.
- Musgos: de Java, de Navidad, phoenix; se sujetan a cualquier superficie y sirven de refugio a alevines y gambas.
Hay una regla importante: en las anubias y los helechos el rizoma no se entierra, porque se pudre. Al sustrato van solo las raíces; el rizoma queda fuera.
Plantas para corriente fuerte
En los arroyos de montaña casi no hay vegetación, y en un acuario con corriente fuerte tampoco se planta casi nada. Soportan el flujo las mismas especies que se adhieren —anubias, helecho de Java, musgos, bucephalandras— y el bolbitis, de hoja rígida. Todas se fijan a piedras y troncos en lugar de plantarse: una corriente fuerte arranca las plantaciones en una semana.
Las plantas de hoja blanda y muy dividida (cabomba, cola de zorro, limnophila) se deshacen en esos acuarios.
Plantas con peces herbívoros
Los grandes carácidos, muchos cíclidos, los metinnis y los headstanders arrasan la vegetación tierna en pocos días. Tienen alguna posibilidad las plantas de hoja dura, densa y poco apetecible:
- las anubias, la opción más segura;
- el helecho de Java y el bolbitis;
- las criptocorines de hoja firme: unas veces se salvan y otras no;
- los echinodorus grandes, que aguantan si al pez se le da abundante alimento vegetal.
Un recurso sencillo: si el pez come plantas, hay que darle comida vegetal —calabacín escaldado, pepino, espinaca, pastillas con espirulina—. Un herbívoro hambriento se come cualquier cosa.
Plantas para luz escasa
Para acuarios sin iluminación potente sirven las anubias, las criptocorines, el helecho de Java, los musgos, la vallisneria y la hygrophila polysperma. Las especies tapizantes exigentes y las plantas rojas se estiran, palidecen y se llenan de algas sin luz fuerte y aporte de CO₂.
Plantas flotantes
La lechuga de agua, el limnobium, la riccia, la salvinia y la lenteja de agua dan sombra y refugio en la superficie. Es justo lo que necesitan los laberíntidos, los bettas, los cíclidos enanos y cualquier pez asustadizo. Crecen deprisa y extraen nitrógeno del agua, de modo que frenan los brotes de algas. Tienen un inconveniente: se extienden y dan sombra a todo lo que crece debajo, así que hay que aclararlas con regularidad.
Las flotantes llevan mal la condensación de un filtro que salpica y una tapa muy cerrada.
Qué necesitan las plantas
- Luz: 8–10 horas al día, sin «alumbrar un poco más por si acaso». Un día más largo no da crecimiento, da algas.
- Nutrientes. El nitrógeno y el fósforo llegan con los residuos de los peces, pero el potasio y los microelementos suelen faltar y se aportan con abonos. Las especies que se nutren por la raíz (criptocorines, echinodorus) necesitan pastillas al pie.
- Sustrato: grano de 2–4 mm para las especies que arraigan. En la grava gruesa las raíces no se sujetan y en la arena muy fina se asfixian.
- Estabilidad. Las plantas reaccionan a los saltos de parámetros más despacio que los peces, pero también tardan más en recuperarse.
Errores frecuentes
- Enterrar el rizoma de una anubia o un helecho: la causa más común de su muerte.
- Plantas de una charca al aire libre. Con ellas entran parásitos, hidras y caracoles plaga; esa procedencia no es fiable.
- Cambios bruscos de luz y de abonado. Las algas responden a los cambios antes que las plantas superiores y ocupan el espacio que queda libre.
- Plantas en un acuario en tratamiento. Muchos medicamentos las dañan, y los que llevan cobre son letales para los invertebrados.