Otros nombres científicos: Lamprologus pulcher, Lamprologus savoryi
Neolamprologus pulcher, más conocido como el cíclido «Princesa de Burundi» o cíclido hada, pertenece a la familia Cichlidae. Este pez recibió su nombre del lugar donde fue descubierto: la costa del lago, que pertenece al estado de Burundi. Gracias a su mantenimiento y cría relativamente sencillos, se le considera con razón uno de los cíclidos más populares que habitan en el lago Tanganica. En acuarios espaciosos, es capaz de coexistir pacíficamente con otras especies.
- Volumen mínimo del acuario
- 50 L
- Tamaño en el acuario
- 7 – 9 cm
- Temperatura
- 24 – 28 °C
- Temperamento
- Condicionalmente pacífico (incluida agresión durante el desove / conflictos intraespecíficos)
Descripción
Los adultos crecen hasta 7–9 cm de longitud. El dimorfismo sexual es poco pronunciado, aunque los machos suelen ser más grandes que las hembras y se distinguen por las puntas más alargadas de las aletas dorsal y caudal. La coloración es predominantemente gris, con tonos amarillentos, especialmente visibles en la cabeza y las aletas. Los bordes de las aletas suelen tener un tinte azulado.
Hábitat
Este pez es endémico del lago Tanganica, una de las masas de agua más grandes del continente africano. Está muy extendido y prefiere las zonas costeras con fondos rocosos y pedregosos.
Comportamiento y compatibilidad
Esta especie de cíclidos es territorial. Durante el período de desove, los machos muestran una agresión particular entre sí y hacia otros habitantes del acuario, percibiéndolos como una amenaza para su descendencia. En acuarios pequeños, se recomienda mantener solo representantes de esta especie, por ejemplo, un macho y varias hembras. Si hay suficiente espacio (a partir de 150 litros), dos o más machos con hembras pueden coexistir en un mismo acuario, así como peces de otras especies que habitan en el lago Tanganica.
Mantenimiento y cuidado
Para mantener una pareja de cíclidos «Princesa de Burundi» es suficiente un acuario de 50-60 litros. Sin embargo, si se planea la cría o la convivencia con otras especies, el volumen del tanque debe aumentarse. Se considera óptimo un acuario de 150 litros o más. La decoración del acuario es bastante sencilla: la base es un sustrato arenoso y montones de piedras, rocas, de las cuales se forman grietas, grutas y cuevas, lo que imita el entorno natural del lago Tanganica. El uso de plantas vivas o artificiales no es obligatorio. El mantenimiento exitoso a largo plazo de este pez requiere mantener condiciones de agua estables dentro de los valores de temperatura e hidroquímicos permitidos. Para ello, el acuario debe estar equipado con un sistema de filtración eficiente y se deben realizar mantenimientos regulares, que incluyen un cambio semanal del 15-20% del volumen de agua por agua fresca, la eliminación sistemática de desechos orgánicos (alimento no consumido, excrementos), la prevención del funcionamiento del equipo y el control de la concentración de productos del ciclo del nitrógeno (amoniaco, nitritos, nitratos).
Alimentación
La base de la dieta de estos peces deben ser alimentos vivos o congelados, como artemias, larvas de mosquito, daphnias y otros organismos similares. Se recomienda utilizar alimentos secos, incluidas escamas y gránulos con aditivos vegetales, como fuente adicional de vitaminas y oligoelementos.
Cría y reproducción
La cría de esta especie es bastante sencilla. Los peces demuestran un asombroso cuidado parental, al que pueden unirse otros miembros del grupo. El macho y la hembra forman una pareja estable que puede perdurar mucho tiempo. Dado que esta especie elige a su pareja de forma independiente, es necesario adquirir una pareja ya formada o crear las condiciones para que se forme. Para ello, se suele comprar un grupo de 6 o más peces jóvenes. A medida que crecen, debería formarse al menos una pareja entre ellos. Como ya se ha mencionado, en un acuario pequeño es mejor retirar al macho sobrante. Al comienzo de la temporada de apareamiento, los peces encuentran una cueva adecuada para el desove. La hembra pone hasta 200 huevos, adhiriéndolos a la pared o al techo dentro de la cueva, y permanece cerca de la puesta. El macho, mientras tanto, protege el territorio circundante. El período de incubación dura 2-3 días, después de lo cual los alevines se desarrollan durante aproximadamente una semana más antes de comenzar a nadar de forma independiente. A partir de este momento, se les puede alimentar con nauplios de artemia u otros alimentos destinados a alevines de peces de acuario. Los padres continúan protegiendo a la descendencia durante algún tiempo, y otras hembras también pueden mostrar cuidado. La generación más joven se convierte en parte del grupo, sin embargo, al alcanzar la madurez sexual, puede ser necesario retirar a los machos jóvenes.
Enfermedades
La principal causa de las enfermedades a menudo reside en las condiciones de mantenimiento: si estas superan los límites permitidos, se produce una disminución de la inmunidad, lo que hace que los peces sean vulnerables a diversas infecciones, inevitablemente presentes en el medio ambiente. Ante las primeras sospechas de malestar, es importante, en primer lugar, verificar los parámetros del agua y asegurarse de la ausencia de concentraciones peligrosas de productos del ciclo del nitrógeno. A menudo, el restablecimiento de condiciones normales y adecuadas contribuye a la recuperación. Sin embargo, en algunos casos puede ser necesario un tratamiento farmacológico. La información detallada sobre los síntomas y los métodos de tratamiento se presenta en la sección «Enfermedades de los peces de acuario».
Cómo elegir
Al comprar, elija peces activos con aletas limpias y sin daños en el cuerpo. Evite los ejemplares con signos de emaciación, vientres hundidos, recubrimientos o manchas en las escamas, así como los peces que se esconden constantemente en una esquina y no muestran interés en la comida. En la tienda, los peces deben mostrar su actividad territorial natural o un comportamiento tranquilo en el cardumen. Se recomienda adquirir un grupo de 6 o más alevines para que los peces puedan formar una pareja estable por sí mismos más adelante, ya que la unión forzada de adultos a menudo conduce a conflictos.
Preguntas frecuentes
Lo esencial: tamaño, volumen del acuario, parámetros del agua y cuidados
¿Qué tamaño alcanza «Princesa de Burundi»?
Un ejemplar adulto llega a 7–9 cm de longitud. Planifica el acuario según el tamaño máximo: el pez supera rápidamente un espacio reducido.
¿Qué acuario necesita «Princesa de Burundi»?
El volumen mínimo recomendado es de 50 l. Un acuario menor acelera la acumulación de nitratos y aumenta el estrés.
¿Qué parámetros del agua necesita «Princesa de Burundi»?
Temperatura 24–28 °C, pH 8–9, dureza 8–26 dGH. La estabilidad importa más que los valores exactos: los cambios bruscos se toleran peor que una pequeña desviación.
¿Cuánto vive «Princesa de Burundi»?
Unos 8 años con un mantenimiento correcto. La longevidad depende directamente del volumen del acuario, la calidad del agua y una dieta variada.
¿Qué temperamento tiene «Princesa de Burundi»?
Temperamento: condicionalmente pacífico (incluida agresión durante el desove / conflictos intraespecíficos). Tenlo en cuenta al elegir a sus compañeros de acuario.
¿Cuántos ejemplares de «Princesa de Burundi» hay que mantener juntos?
Formato recomendado: harén (1 macho y varias hembras). Incumplirlo es una causa habitual de estrés y enfermedades.
¿Qué come «Princesa de Burundi»?
Tipo de alimentación: alta en proteínas (principalmente carne). Ofrece porciones pequeñas que se consuman en un par de minutos: sobrealimentar es peor que quedarse corto.
¿Cuál es el nombre científico de «Princesa de Burundi»?
El nombre científico de la especie es Neolamprologus pulcher, familia Cíclidos (Cichlidae). También aparece en la literatura como: Lamprologus pulcher, Lamprologus savoryi.
